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Radio República entrevista a Andrés Carrión Alvarez, antes de ser nuevamente arrestado en Santiago de Cuba
16/04/2012 | Directorio Democrático Cubano


Radio República entrevista a Andrés Carrión Álvarez poco tiempo antes de ser arrestado nuevamente 16 de abril de 2012 RR: ¿Por qué decidiste gritar en la plaza que en Cuba no hay libertad, que los cubanos no son libres y que no quieren comunismo y que pasó después que tu gritaste? ACA: Primero que nada quiero darte las gracias por permitirme que todas las personas en el mundo y en Cuba, a través de tu emisora, puedan oír mis declaraciones. Lo que me motivó a mi es sencillamente lo que motiva a cualquier cubano a gritar estas cosas- la realidad, la falta de libertad que vive el pueblo de Cuba, la falta de espacio para expresar cualquier idea contraria al gobierno cubano o a su política. Y ante esta falta de libertad, vi la visita del Papa como una oportunidad idónea por lo que significa la figura del Santo Padre y por los medios que iban estar presente en la plaza. Es sencillamente eso, y claro, romper esa barrera de silencio que quiere mantener el gobierno de Cuba en cuanto todas estas situaciones. Posteriormente a esto, como ustedes pudieron ver en el video, el mundo entero lo vio, fui reprimido, me dieron golpes, etc. Un ciudadano vestido con la emblema de la Cruz Roja fue capaz de deshonrar esa emblema cuya labor no es dar golpes si no ayudar a los que en un momento determinado puedan sufrir cualquier situación o enfermedad. Pero, como he dicho en varios medios, ya a él yo lo perdoné. De hecho, la posición de nosotros no puede ser de venganza ni de represalias contra estas personas porque al final son víctimas igual del sistema, del adoctrinamiento y de una falsa concepción de que son las libertades y la libre expresión. ¿Que ocurrió contigo después que ya no estaban las cámaras, cuando estuviste tú y la Seguridad del Estado solos? Yo fui conducido hacia operaciones en Versalles, una unidad más emblemática del trabajo de la Seguridad del Estado y sus métodos. Cuando me trasladaba un personaje que iba con un traje, es decir un saco, me dijo que si fuera por él, que él me mataría en ese momento. Era alguien que trabajaba para la Seguridad, un miembro directivo de la Seguridad. Yo le contesté que no iba ser ni el primero ni el último cubano en dar su vida por la libertad de Cuba, que no me podía ni intimidar u ofender. Después de esto me esposaron y fui trasladado a Versalles, ahí realmente no puedo decir que me maltrataron físicamente. Ellos usaron otros métodos, me imagino debido a la presión y el conocimiento de que esa información ya la había visto todo el mundo, o si era algún nuevo método para detenerlos. Pero no sufrí golpes o maltrato físicos. Me hicieron miles de preguntas. En un momento, un agente me dijo “¿Tu sabes lo que has hecho?”. Le digo que yo pienso que había hecho menos que Fidel Castro, porque él atacó el Moncada y mató guardias. Le dije que ellos me iban a matar por expresarme. Así fueron pasando las cosas, ellos me decían cosas, yo les contestaba, hasta que, al segundo o tercer día, ellos venían con otra (forma), parece que el trabajo de la UNPACU, a lo cual agradezco grandemente, al igual que las Damas de Blanco, el trabajo que hicieron por mi liberación. Realmente creo que si ellos no se hubieron movido rápidamente no se que hubiera pasado conmigo, ellos se movieron y buscaron todos mis datos. En estos momentos todavía se encuentra José Daniel, coordinador de UNPACU, detenido en la unidad de Versalles debido a todo el trabajo que él hizo por mi persona y por mi liberación. Esto es bueno que se sepa, y que el mundo entero ahora, como lo hizo por mi, que luché por la libertad de José Daniel, que tampoco ha hecho nada, solo decirle al mundo sobre la injusticia que se hizo conmigo. ¿Tú nada más fuiste golpeado durante el momento del arresto? Si, el primer golpe me lo da unos agentes de los que estaban con guayaberas maguilargas blancas. Cuando ellos me cogen alante cuando estaba cerca de la tribuna del Papa. Ahí ellos me dieron los primeros golpes. Entonces me neutralizaron, yo no hice esfuerzo, realmente yo hubiera podido defenderme pero no era mi objetivo porque yo no fui ahí para fajarme y crear desorden, como lo crearon ellos. Porque ellos me condujeron por entre el pueblo, y ahí se formó el desorden, ese de la Cruz Roja que me agredió, y todo lo que se vio en el video. Durante tu tiempo detenido, ¿tuviste información, aparte de las gestiones que hicieron los activistas de Derechos Humanos, de que la iglesia católica de Santiago de Cuba o a nivel nacional, intercediera por tu caso? Mientras estuve ahí, en ningún momento tuve acceso a información del exterior. Yo imaginé que la oposición, en ese momento no sabía quien había tomado la delantera o iniciativa en esto, después me entero cuando salgo que fue la UNPACU y las Damas de Blanco que estuvieron muy pendientes de mi situación. En ningún momento tenía información del exterior, solo lo que ellos me decían. Incluso, me dijeron que eso no había transcendido, que era una pérdida de tiempo, que si yo lo que quería que se viera en el mundo que no salió, y que el vocero del Vaticano se expresó en contra de lo que yo había hecho. Yo les dije a ellos que no lo hice para tener una relevancia en el mundo, porque como dijo José Marti “Toda la gloria del mundo cae en un grano de maíz”. Yo simplemente lo hice para llamar la atención del pueblo cubano para que vieran que se puede, que hay que perder el miedo, y que hay que defender las cosas en que uno cree. A partir de ese momento, no supe más nada. Ellos me interrogaban, conversaban. Después me cambiaron para una celda de muchas más malas condiciones, oscura, sin agua. Les dije que si era una tortura sicológica. Llega un momento que cuando mi esposa me visita, ella comenzó a darme información como podía, pues ahí estaba el guardia de Seguridad. Ella me hacía llegar información, supe que había un movimiento luchando por mi liberación, que la iglesia había tenido alguna declaración, pero cosas muy vagas porque no había tiempo para conversar. Después que salí fue que me enteré del trabajo que ha hecho la UNPACU, un trabajo maravilloso... Yo estoy hablando de lo que tengo conocimiento. He tenido noticia de que otras organizaciones que han abogado por mi (...) Yo le agradezco a todas las organizaciones, todo lo que han hecho por mi, y todo lo que puedan hacer porque esto no se ha acabado. Esto continúa, yo empiezo ahora. No se cual va a ser ahora el próximo paso de ellos. El miércoles tengo que ir a Versalles por las condiciones que pusieron a mi libertad. Quiero dar un gran agradecimiento a la iglesia católica, porque en estos momentos estoy claro del papel relevante que también realizó la iglesia en mi liberación. Estoy muy agradecido al monseñor Dionisio, el obispo de Santiago de Cuba, y a todos los que pidieron al gobierno que se respetara mi posición. Yo le informo que en estos momentos, yo le dejé una carta al Monseñor explicándole la situación que me llevó a realizar este acto, y que me disculpara si en algún momento manché el acto como tal de la misa, que no era mi objetivo, al contrario yo se que va ser una bendición para los cubanos, muchas cosas buenas espirituales, pero fue el momento y tuve que aprovecharlo. ¿Usted es católico? Bueno, yo no estoy bautizado. Pero sí, es la religión a la que más afín me siento. ¿Usted queda ahora en una especie de arresto domiciliario? A mi se me suelta y se me hace firmar un papel, que yo lo firmé porque al final yo sabía que no significa nada. En aquel papel es una serie de limitaciones a mi libertad donde yo tengo que subir todos los miércoles a la unidad de Versalles para reportarme en la mañana. Tengo que pedir permiso, es decir llamar antes de salir del municipio de Santiago. No puedo salir sin antes comunicárselo a la Seguridad del Estado. Yo no puedo reunirme, según el papel, con personas de la oposición. Con personas que piensan como yo, que no podía participar en actos donde expresé mis formas de pensar, no podía hablar contra el gobierno, todo esto bajo las condiciones que si lo hacía podían detenerme de nuevo e incluso, se me presentó una forma de chantaje que pudiera ser usado contra mi en el proceso judicial. Esos son las condiciones bajo las que estoy libre en este momento, que realmente no me siento libre. Me siento con un poco mas de movilidad porque me dejaron en la casa, pero estoy igualmente limitado de mis derechos. Andrés, ¿que usted lo diría a ese pueblo cubano que lo escucha a través de Radio República, que mensaje le darías? Yo no siquiera diría que es el comunismo, porque no considero que en Cuba haya comunismo. En Cuba hay un engendro que ellos solos saben como es, porque no es comunismo. No creo que el comunismo ha existido nunca, solo en papeles. El comunismo como tal no ha existido. Los cubanos lo que tienen es que perder el miedo. El miedo paraliza, si se pierde el miedo somos más fuertes. Eso es lo que hace falta, que las personas acaban de perder ese miedo y verán que va ser para el bien. La vida con el miedo no tiene sentido. A veces es preferible morir con valor que vivir con miedo. El miedo paraliza, nos hace débiles. No tengan miedo, no hagan caso a esa campaña difamatoria tan grande que hace el gobierno cubano contra los grupos opositores. Yo no los conocía, no pertenezco a ningún grupo, tengo simpatía con la UNPACU, pero los he conocido y son personas normales como todos, simplemente han perdido el miedo y están luchando por una idea en la que creen. Y eso es lo que hace falta, y así podremos lograr un futuro mejor que es el que todos queremos. Yo se que la mayoría de los cubanos piensan como yo.

 

 

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