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ENTREVISTA A OSCAR ESPINOSA CHEPE
28/02/2005 | Directorio Democrático Cubano


Periodista y economista independiente excarcelado el 29 de noviembre, 2004. Realizada por el Directorio Democrático Cubano y entragada a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA.

¿Qué día fue detenido y en que condiciones?

 

Yo fui detenido el día 19 de marzo del 2003, ante un operativo que se personó en mi casa a la 4 de la tarde, y que realizaron un registro hasta las 4 de la madrugada. Ellos me incautaron una serie de cosas que eran de mi propiedad, un lat top, un fax que yo tenía los documentos de haberlo comprado en una tienda cubana, los ahorros de mi esposa y míos de toda la vida. Nosotros fuimos diplomáticos del gobierno cubano, y teníamos determinados ahorros, producto de esto, también producto de ventas que nosotros habíamos hecho, y artículos personales, eran alrededor de $13,000.00 dólares, pero nos los incautaron, fue en realidad un robo. Después a las 4 de la mañana fuimos conducidos para el cuartel general de la policía política cubana, la conocida como Villa Marista, y puestos allí con tres personas en un lugar totalmente sellado con planchas de hierro, estas tres personas estaban acusadas de tráfico de drogas. Las condiciones, en esta celda, eran en extremo difícil, pues estábamos con emparedados, estas celdas son como una especie de gaveta, muy conocidas por las personas que han pasado por allí, son condiciones muy difíciles.

 

¿La Seguridad del Estado realizó un registro en su casa, podría describirlo?

 

Ellos hicieron un minucioso registro, registraron absolutamente todo. Tuvieron mucho tiempo desde las 4 de la tarde hasta las 4 de la madrugada. Una cosa minuciosa, papel por papel, y se incautaron muchos de mis libros, trabajos que había hecho, yo trabajaba como economista independiente, tenía muchos trabajos, que los tenía sin ningún tipo de protección. Yo siempre me he conducido en una forma muy constructiva y abierta, sin difamar a nadie. Mi trabajo se basaba fundamentalmente en consultar las propias  cifras que el gobierno brinda en los anuarios estadísticos, y en las revistas y los periódicos u organizaciones internacionales muy prestigiosas como la propia CEPAL, que toma los datos precisamente de fuentes gubernamentales. Todo ese material se lo llevaron, lo incautaron.

 

¿Cuántos días estuvo Ud. sometido a interrogatorio?

 

Yo llegué a Villa Marista el 19 de marzo por la madrugada, el 3 de abril fue el juicio, y el 24 de abril es cuando me trasladaron para la cárcel de Guantánamo, que fue adonde me llevaron como prisión. En Villa Marista estuve desde el 19 de marzo hasta el 24 de abril. Con dos o tres días en el hospital, o sea la sala de la Seguridad del Estado que existe allí en el hospital militar.

 

¿Estabas en comunicación con tu familia durante este tiempo?

 

Ellos me concedían unos minutos semanalmente en Villa Marista. Mi familia podía ir y conversar unos breves minutos, alrededor de 10 minutos con la presencia de oficiales de la Seguridad del Estado o sea que todo lo tenía que hablar delante de ellos, trato que tuve que sufrir en prisión, incluso.

 

¿En qué momento supo Ud. que iba a ser procesado junto a otros activistas y periodistas?

 

Cuando entré al edificio y me llevaron a la sala, fue cuando me percaté que era un juicio, porque incluso cuando me conducen en el auto patrullero con las escoltas y yo les pregunto a ellos adónde voy, me dicen ellos, “no sabemos”, cuando llego veo un edifico que yo no lo identificaba como un tribunal, porque es un edificio que está anexo al ministerio del transporte, yo no sabía que había un tribunal. Llego allí y me llevan a ver a mi abogada, por primera vez, estuve escasamente 5 minutos con ella a lo sumo. Ella me dijo que le habían dado el día anterior los elementos del juicio y que lo había podido leer únicamente por la noche, y me recomendó que no le respondiera a la fiscal. Inmediatamente me introdujeron en la sala, y allí fue que me di cuenta del juicio, juicio que duró desde las 9 de la mañana y terminó a las 4 de la madrugada.

 

¿Cuáles son las razones de acuerdo a Ud. por las que fue detenido y procesado?

 

Ellos me acusan a mí de una serie de acusaciones falsas que se desbarataron en el mismo juicio. En primer lugar me acusan de ser un mercenario de los Estados Unidos, e incluso que era un elemento contrarrevolucionario desde casi 1960, cosa que también se desbarató allí en el juicio. En realidad yo estuve vinculado al régimen por muchos años, ocupé posiciones que tal vez no fueron tan importantes, pero en lugares que había que tener determinada idoneidad, inclusive yo fui miembro, al principio de la revolución, de la juventud, ocupé cargo de importancia, presidencia de la juventud en la zona de donde yo soy en Cienfuegos, antigua juventud socialista. Fui miembro del Comité Nacional de la juventud, trabajé incluso con el actual presidente en un equipo investigador, que él lo organizó, allí ocurrió mi primera sanción por estar dando ideas y criterios. Trabajé con el Dr. Carlos Rafael Rodríguez, fui Secretario de Comisiones intergubernamentales en Checoeslovaquia. En Hungría, era jefe de lo que atendía la política económica de todos esos países. Firmé documentos por el gobierno cubano, con el propio presidente Dorticós, o el Ministro de Relaciones Exteriores. Sin embargo esta gente fue tan chapucera que me dijeron que yo era contrarrevolucionario o que me oponía al régimen desde el 1960, lo que es una mentira. Eso se desbarató allí mismo, e incluso ellos tuvieron que reconocerlo.

En cuanto a agente del gobierno norteamericano, eso es una cosa totalmente tonta y absurda. Yo he mantenido una fuerte divergencia con el régimen, pero yo he hecho críticas y me he manifestado con americanos que han estado aquí en la embajada de su política hacia Cuba, y ellos lo saben perfectamente cuál es mi posición. Es una cosa absurda que yo sea mercenario, al mismo tiempo en mis escritos y en mi trabajo he estado reflejando críticas a la política de Estados Unidos hacia Cuba, un escenario bastante raro y eso ellos no pudieron rebatirlo. De todas formas me acusaron de mercenario, de  respaldar la ley Helms-Burton, lo cual es fuera de sentido, e incluso utilizaron como pruebas algunas reuniones que efectivamente había tenido con representantes del gobierno americano, senadores, congresistas. Pero allí yo siempre manifesté mis puntos de vista que la confrontación, de acuerdo a mi experiencia de vivir, porque fui también diplomático del gobierno cubano, mi opinión que   la confrontación lo que ayuda es a servir de elemento o pretexto para la represión y para el inmovilismo del gobierno cubano. Es la tesis que siempre yo he defendido, incluso presentaron películas de estas reuniones, como si hubieran sido reuniones ocultas, que es otra mentira porque inclusive yo había hecho reportes de prensa, habíamos publicado la realización de estas reuniones y los participantes, incluso lo que se había dicho en esas reuniones, etc. No había nada secreto pero en las películas era lo que ellos querían hacer ver, que eran cosas tremebundas, cosas ocultas, y al mismo tiempo trajeron toda una serie de testigos, que eran los camareros, las gentes allí del hotel, esto fue una cosa totalmente ridícula, absurda, una real bufonada. Usaron también personas que eran vecinos míos, parece que eran informantes de la Seguridad, que hablaron, que cuando el presidente Carter vino aquí, vino la prensa a mi casa y, efectivamente esto ocurrió, y yo en ningún momento lo he ocultado, como han venido aquí a mi casa muchos periodistas de Estados Unidos y otros países, yo nunca lo he ocultado. También salió por conducto de los infiltrados que tienen, o los supuestos infiltrados pues todos sabían más o menos, teníamos nuestras dudas con estas personas, ellos hablaron de algo que era a voz popular. Que yo tenía un programa por Radio Martí, Charlando con Chepe que existía desde hace 5 años. Yo les planteé que me dieran una forma de hablar por Radio Rebelde. Que yo hablaba por Radio Martí, pues es la única forma que yo tengo de transmitir mi mensaje, que repito es un mensaje constructivo, que no es un mensaje ofensivo, que no le he faltado el respeto a nadie, que no he calumniado a nadie por Radio Martí. Y yo realmente no acepto eso como prueba porque en ningún momento se puede decir que yo di una información secreta ni mucho menos, si no que eran cosas que aparecían en la prensa cubana. Que claro ésta yo la valoraba, y daba mi criterio, mis opiniones, etc. Inclusive mis recomendaciones, que pudieran estar equivocadas.

 

¿Después del juicio, cuándo y adónde fue Ud. trasladado?

 

Fui trasladado para la cárcel de Guantánamo, como Uds. Conocen. Esa es la cárcel más distante. Por la mañana del 24 de abril, nos montaron en un ómnibus, un grupo grande, allí nos pudimos ver por primera vez Raúl Rivero, estaba Ricardo González, estaba Pedro Pablo Álvarez, un grupo grande que fuimos montados en este ómnibus y entonces en cada lugar dejaban dos o tres. La primera parada la hicieron en Santa Clara, después pararon en Ciego, después en Camagüey, después en Holguín, Santiago, Guantánamo.  Los últimos fuimos Arroyo y yo, y otros dos que ahora no recuerdo, y Jorge Olivera, allí en Guantánamo.

 

¿Podría describir las condiciones de su celda y la prisión a donde fue llevado?

 

Bueno, en primer lugar, nos separaron, cada cual fue a un destacamento distinto. Yo fui a un destacamento donde había 30 prisioneros comunes. Las condiciones muy difíciles, los primeros días yo no tuve cama, tuve que dormir en el suelo. Pero hay que decir que en mi caso, no puedo decir que sea el caso de todos, los prisioneros comunes, ya sea por mi edad, ya sea porque soy una persona mayor, tuvieron una cierta condescendencia y me ayudaron. Es más, yo llegué allí sin nada, después me resolvieron un camastro, incluso que fuera bajo, me dieron plato, cuchara para comerme la comida que es muy mala, la comida es realmente terrible. El agua es terrible también hay que esperar que se asiente, la ponen 3 veces al día y se coge en pomos plásticos, viene de una laguna oxidación que hay muy cerca de allí, abundan las moscas y los mosquitos, yo nunca había visto tantas moscas juntas, pero quiero subrayar este elemento, que los presos comunes se portaron conmigo muy bien, fueron muy solidarios conmigo.

 

¿Permaneció Ud. en el mismo lugar hasta su excarcelación?

 

Alrededor del 15 de mayo a mi me sacan de allí. Comienzo a corregir sangre y a tener los pies muy inflamados, entonces el día 15 de mayo me llevan para el hospital provincial, a la Sala de Penados, son salas donde hay celdas, para atenderme los problemas de salud que yo tenía como los pies inflamados, y mis problemas del hígado, una brucelosis que cogí en el año 83, y allí me tuvieron un tiempo haciéndome algunas pruebas, muestras de sangre heces fecales, etc. El 31 de mayo del 2003,  me reportan para el hospital Ambrosio Grillo de Santiago de Cuba. Ellos me trasladan con un tremendo operativo, como si yo fuera un criminal peligroso. Eso es enfrente del Cobre en las montañas de Santiago de Cuba. Allí permanezco en una celda de penados con presos comunes  y en condiciones higiénicas que tampoco son las mejores, el agua de mala calidad, etc. Pero bueno realmente hubo allí médicos asistiéndome, allí estoy hasta el 4 de julio.

 

Yo me negué allí a hacerme algunas pruebas, me negué a una laparoscopia que ellos querían, las condiciones higiénicas allí no eran las mejores, y a mí me había dado un paro respiratorio en el hospital Fajardo aquí en La Habana cuando me hice una laparoscopia, y no quise hacerme esa prueba como otras que ellos querían hacerme. Entonces ellos como respuesta a estas negativas me mandan para la Cárcel de Boniato, pero específicamente para un lugar en la misma cárcel que ellos le dicen Boniatico. Es un lugar donde las condiciones son extremadamente severas, en celdas de aislamiento, muy pequeñitas, la cama y el lugar donde hacer las necesidades era el espacio total de la celda, allí inclusive para ir al patio te sacan esposado. Allí había algunos de los 75, pero generalmente las personas allí son las condenadas a muerte  o con cadenas perpetuas, o sea son personas que han cometido crímenes, pero crímenes de cierta notoriedad.

 

A finales de julio me regresaron otra vez al Hospital Ambrosio Grillo, pues me comenzó otra vez el problema de los pies, problemas muy serios con la presión, dificultades para orinar, etc. Allí permanecí como dos o tres semanas, allí estuve hasta el 7 de agosto del 2003, en el Ambrosio Grillo. El 7 de agosto me anuncian que me prepare que recoja todo que me voy para La Habana, y ese día me traen para La Habana por avión para el hospital militar que tiene la Seguridad del Estado, en celdas que son tapiadas, y allí 24 horas de luz prendida y con una vigilancia muy fuerte. Allí estaba ya en otra celda Martha Beatriz Roque, allí estuve un año, y puedo decirle que jamás pude verle la cara a Martha Beatriz, la seguridad allí es extrema, son los mismos carceleros de Villa Marista, que se turnan y van a este lugar. Allí no había la más mínima posibilidad de tener vínculos con presos políticos, mis compañeros eran solo presos comunes, robo, asesinato, malversación, pero nunca presos políticos. A todo el mundo le daban visitas semanales, pero el caso mío era de un mes o un poquito más.

Y conocía de la visita en el momento que llegaba mi familia, no estaba preparado nunca, te decían vístase que va a tener visita.

 

¿Durante su estancia en la prisión podría describir la atención médica y religiosa, el contacto con los presos comunes y las visitas familiares?

 

En primer momento yo pedí atención religiosa en Guantánamo y no pude obtenerla. Tengo entendido que el cura fue y no me dejaron verlo, el sacerdote, después en realidad yo no hice esta solicitud, vamos a hablar con toda franqueza, no hice la solicitud. Ellos me dejaron pasar la Biblia y pude leerla, siempre la tuve, pero no hubo más contacto pero como dije anteriormente yo no lo volví a pedir. De todas formas de haberlo solicitado creo que hubiera sido muy difícil.

Yo tuve asistencia médica, yo no puedo negar que sí la tuve, pero claro está que hubo mucha  presión de mi familia, mi familia me llevó mucho medicamento y la presión internacional, incluso supe que la Academia de Ciencias de Estados Unidos se interesó por mí, incluso el gobierno le respondió a la Academia de Ciencias. Incluso, como dije anteriormente, a algunas pruebas que ellos plantearon yo me negué, porque sencillamente no tenía confianza. Hubo problemas muy serios en relación a mi familia sobre mi salud, algunas veces mi esposa, Miriam Leiva, tuvo que dar algunos pateos internacionales, ella me está diciendo que en un año le dieron tres informaciones de mi estado de salud. Tuvo que mandar cartas, dar conferencias de prensa para que le dieran la información.

 

¿Bajo qué condiciones fue Ud. excarcelado si existen algunas?

 

El 12 de agosto del 2004, a mí me llevan para el hospital del Combinado del Este, ellos se justificaron que había una tormenta grande, un ciclón, que el edificio no estaba en buenas condiciones que incluso me iban a regresar otra vez al hospital militar, pero yo observo que la decisión era mejorar mi situación y mi aspecto personal. Se me dieron mejores condiciones, se me puso con  presos políticos compañeros míos de la causa. Incluso, estuvimos juntos. La alimentación mejoró, el trato y los carceleros totalmente distinto, más humano, las visitas al patio se comportaban muy bien, la vigilancia era muy cuidadosa con nosotros, nosotros podíamos disponer de más tiempo, era realmente una hora, nosotros tratábamos de cumplir las reglas para no crear contradicciones innecesarias o sea que todo este período hasta mi excarcelación el día 29 de noviembre del 2004, en mi criterio se hizo para mejorar mi apariencia, cosa que creo que se está haciendo ahora con otros presos.

Este 29 de noviembre me montaron en un carro de la Seguridad del Estado, me dijeron que yo iba para el hospital militar, pero al salir de cercas perimetrales del Combinado y que íbamos para el edificio administrativo, me llevaron para un teatro. Seguían repitiendo que iba para el hospital militar, que lo que me iban a dar era una visita, ese día era mi cumpleaños. Después me llevan para una reunión, con el jefe del penal y el segundo jefe del penal, el médico jefe que había estado a cargo de los chequeos médicos, que me habían hecho unos días antes y varios miembros de la Seguridad del Estado. Allí me hicieron las conclusiones médicas, los problemas que yo tenía y al final el segundo jefe del penal me dice que me va aplicar la ley de licencia extra penal, por motivos de salud. El documento que se me da establece que yo estaré libre hasta tanto yo me cure, si me curo tengo que regresar a cumplir la pena que se me ha impuesto, es decir los 20 años, y se me dijo allí mismo que si yo volviera a infringir, repetir los supuestos delitos pasaría otra vez a cumplir la sentencia.

De allí me llevaron a mi casa, el oficial que me condujo también me repitió más a menos lo mismo.

 

¿Cuándo y por qué piensa Ud. que fue excarcelado?

 

Problemas de enfermedad, quizás mi edad, y ante todo la presión internacional en este caso de los 75. Porque realmente es un escándalo internacional extraordinario, todos nosotros somos personas pacíficas, no pudieron hallar ni un sólo casquillo de bala, ni de nada ofensivo, solamente pudieron ocupar lapiceros y  máquinas de escribir, nada ofensivo, plumas, repito nos caracterizamos por ser personas pacificas, que lo que queremos es el bienestar de nuestra patria. Estos encarcelamientos que suman más de 1500 años en conjunto han sido un escándalo internacional.  a tal punto personalidades de la izquierda tradicional, que eran muy cercanas al gobierno cubano, protestaron airadamente incluso como el militante comunista, el escritor Saramago. El escándalo ha sido muy fuerte, tal como se produjo en Europa, Estados Unidos, la acción de nuestros hermanos en el exilio, la valentía, que ellos no esperaban de nuestras esposas. Nuestras madres, que esto también ha jugado un papel muy importante, este grupo que se ha llamado las damas de blanco. Este fue un tremendo paso en falso que dio el gobierno cubano y de alguna forma han tratado de rectificar, de atenuar las presiones internacionales, con la liberación de estas 14 personas, pero yo quiero subrayar que todos nosotros tenemos un pie en presidio o sea que es una libertad condicionada, y además mantienen en prisión a 61 de nuestros camaradas, de nuestros compañeros, algunos en condiciones muy, muy difíciles.

Es cierto que hay un grupo, que lo han traído, que nos sustituyeron a nosotros en el Combinado, en condiciones mejores, pero hay otros que están en condiciones terribles.

 

Está el caso de Arroyo, que está allá en Guantánamo, que empezó conmigo en Guantánamo y sigue allí, su familia vive en Pinar del Río, el caso de Tony Díaz Sánchez, que está en Holguín, casos realmente difíciles y muchos, y además todos los demás presos políticos. Hay más de 300 compatriotas, muchos de ellos con largos años de prisión en las cárceles cubanas que no tendrían que estar ahí para nada, debían ser liberados y nosotros abogamos por su liberación.

Además yo quiero referirme a las condiciones en que están los presos comunes. En qué

condiciones están cuando en la propia calle en Cuba, hay una situación de alimentación y de salud pública muy deficiente, podrán imaginar lo que existe en las cárceles cubanas.

Miles y miles de jóvenes que están cumpliendo condenas por la famosa peligrosidad, delitos que no existen en ninguna parte del mundo, y pueden estar 4 ó 5 años presos sin haber cometido ningún delito. Nada más que con la presunción de que puedan cometer en el futuro un delito, o personas con más de 20 años de prisión por solamente haber matado a una vaca, vi personas, inclusive, con menos años que mataron seres humanos.   

 

¿Podría explicar lo que ha significado para su familia su encarcelamiento?

Mi esposa, mi mamá, incluso la he perdido el pasado 3 de febrero, y en gran parte pienso que los sufrimientos que le provocó todo esto, deterioraron determinadamente su salud. Ella fue muy valiente y durante todo este tiempo me defendió, mandó cartas, sufrió mucho ya una persona de 96 años de edad, y lo que es peor las familias de los que aún se mantienen en prisión, el transporte en Cuba es caótico. Imagínese una familia, como en el caso de Arroyo, trasladarse desde Pinar de Río a Guantánamo, casi de punta a punta de la isla, más de 1000 kilómetros de distancia en las condiciones actuales, la situación de Félix Navarro.

 

¿Qué huella ha dejado en su vida su estancia en la prisión?

 

Mire la huella es que esto no debe suceder en Cuba, ni en ningún otro lugar, esta situación tiene que superarse, la huella de que hay que seguir luchando por la reconciliación de todos los cubanos, de crear una patria como Martí la soñó, con todos y para el bien de todos, y que esta tragedia tiene que tener fin.                                        

 

 

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